
La navidad es una cosa un poco rara. Se celebra el nacimiento de un chiquillo pobre que luego se hizo profeta y se echó encima todos los males del mundo. Poco tiene que ver eso con comer gambas y lomo embuchao, comprar pleyesteisons y abrigos de visón, emborracharse como un cabrón y cenar a la fuerza con la familia. Además hace mucho frío.
Hubiera sido todo mas fácil si lo concentrásemos todo en un dia, en 24 horas. Se levanta uno, come churros, pone el árbol, canta villancicos, come con la familia, se da los regalos y se va de copas toda la noche. Al día siguiente sería otro año. Y ya está.
Pero no, tenemos que hacerlo todo poco a poco para mas gasto.
A mi realmente lo que más me gusta son los saltos de esqui del 1 de Enero. Se levanta uno con resaca y ves a esa gente, muerta de frio, pegando brincos con sus esquíes por el aire, como si nada. Me dan envidia. No necesitan pasar una noche con mareos para saludar al nuevo año.
En fin, que lo pasen bien y recuerden que este año tiene un segundo mas. Aprovechenlo.