viernes, 16 de julio de 2010

La catarsis del balón

No sé si se habrán enterado de que España ganó el mundial. Y no lo hizo gracias a sus destrezas, habilidades y saber estar frente a una pelota, lo hizo porque un pulpo se comió el mejillón correcto. Tanto ha hecho este pulpo por nosotros que lo quieren comprar, y no para ponerlo a la gallega que sería lo más lógico, sino para darle una casita acuática donde pase el fin de sus días, que no son muchos. Esta empatía cefalópoda ha hecho descender el consumo del bicho al que hemos descubierto como un ser, aunque horroroso de aspecto y lleno de cerebros, con una sensibilidad semejante a la de cualquier escritor o filósofo patrio.
Pero el momento más impresionante y sin duda imborrable para los españoles de a pie, ha sido cuando Manolo Escobar, aún reinqueante de su delicada enfermedad, es manteado hasta casi perder la vida después de entonar su glorioso “Que viva España”, himno de la posguerra que resume en pocas palabras el ardor, la idiosincrasia y el fervor guerrero de estos héroes populares que han encumbrado el país ( en su vertiente pelotera) a lo más alto del Olimpo mundial.
España ha sufrido mientras el sueño de Kafka pues creía que era un Ser triunfador, eufórico, feliz y se despertó convertido en un escarabajo, es decir resacoso y lleno de parados.

domingo, 13 de junio de 2010

En 2012, a tomar por saco

Un científico americano, basándose en las variadas profecías que vaticinan el fin del mundo para el 2012, ha construido 20 bunkers por todo el planeta para salvar a parte de la Humanidad. Por el módico precio de 40.000 dólares usted puede ser el elegido para empezar una nueva civilización en un planeta devastado. Los niños pagan menos, 20.000 dólares, y las mascotas van gratis. Así que si usted es un cochino, entra de gorra en el salvamiento final.
Pero la sospecha recae sobre este Noé yanqui porque, si el mundo se acaba ¿Para qué quiere la criatura tanta pasta? No habrá nada que comprar y el dinero perderá su valor, con lo cual lo más probable es que ni él mismo se crea nada y que en realidad sea un granuja con gana de forrarse.
Después de semejante noticia soñé que el mundo se acababa realmente y que sólo quedábamos vivos las juventudes del PP y yo. Ellos me instaban a que me alistara en sus filas a cambio de latas de potaje Litoral y yo, ensimismado en mi izquierdismo, les decía que no y me iba al campo a comer haramagos radioactivos. Así pues, moría lentamente por una cuestión de principios y me preguntaba qué importan los principios si no puedes comer y el mundo está en ruinas.
Seguramente el mundo no se acabe en el 2012 y muy chungo sería que saliéramos por fin de la crisis y nos machacara un meteorito. Mientras tanto, este americano listillo está haciéndose de oro a expensas de desgraciados que no quieren extinguirse, que creen que viviendo en un bunker se acabarán sus penas cuando en realidad tendrán que enfrentarse a una convivencia post-nuclear de lo más irritante.

lunes, 31 de mayo de 2010

Inventos infravalorados. Hoy, el gotelé

Hay un antes y un después en el mundo del bricolaje y ese momento es la aparición del gotelé. Miles de paredes de hogares de clase media (la clase alta, al parecer prescindió de esta modalidad) sufrieron la pasión del gotelé. Marcando a una generación como antes lo hicieron el tapiz de caballos saltando en el agua y el muñeco que menea la cabeza en la parte trasera del coche, el gotelé se impuso por pura pereza, la que hizo que el pintor espurreara la pared en vez de pintarla como dios manda.
Sin embargo este tipo de pintura de pared tuvo su inventor, el francés Michel Gotelé, que ensimismado y aburrido de sí mismo y de su asquerosa vida burguesa, decidió llenar las paredes de su casa de goterones en vez de utilizar papel pintado o pintarlas a la manera de siempre. Son muchas personas las que hoy abominan del gotelé tildándolo de chapucero y agresivo y no son pocas las que se pincharon al acercarse a su rugosa textura.
Como todo lo que es moda pasa de moda, el gotelé dejó de interesar a los humanos y quedó como un invento no exento de cierto interés antropológico como en su día lo fueron los pantalones de campana y las chorreras en las camisas.

lunes, 24 de mayo de 2010

Curas


Cuando los curas se casen, se arrejunten o al menos mantengan relaciones, lo normal en su condición de humanos, dejaran de abusar de pobres criaturas ingenuas y acojonadas, como lo han estado haciendo desde hace mucho tiempo. Ya puestos, podían dejar que las monjas sean Papa (o en este caso Mama), dar ostias de chocolate (seguro que comulga más gente) y hacer la misa más amena (karaoke, tapas, ropas más fresquitas) para que no aburra hasta el mismísimo Dios bendito.
Pero sólo hay una cosa peor que un cura: un cura banquero. Ese montón de grajos de cuello blanco que aparecen estos días en las portadas de los periódicos. Después de llevar a Cajasur a la bancarrota, acaban fundiéndose, como queso mantecoso, con el banco de España, con Papá estado frotándose las manos. La austeridad, la humildad, la generosidad son virtudes difícilmente encontrables en seres banqueros, por lo que supongo que estos curas que hoy abdican habrán (o deberían haber tenido) largas y gloriosas noches de arrepentimiento carnal a base de látigos de púas envenenadas de soberbia. Atrás quedaron los tiempos en que Fray Langostino y sus consejeros cobraban jugosas dietas por asistir a conciertos o actos religiosos, a la Junta de Andalucia modificando la ley para que gran parte del consejo de administración fueran curas (subiendo su edad de jubilación a los 75 años), y al señor Castillejo retirado en uno de los palacetes del señor Gómez (Sandokan) fichado últimamente por la operación Malaya.
Y supongo que hay curas excelentes. Quizás aquellos que se entregan en cualquier parte del mundo (sobre todo en países donde más los necesitan) sin el chantaje del pecado, el dios vengador o la falsa esperanza de un paraíso cercano que borrará las penas que con resignación sufrieron en el planeta Tierra. Ellos, como yo mismo, sentirán, como mínimo, indiferencia ante estos curillas con los bolsillos llenos de calderilla que hoy dejaron de mangonear Cagasur.

lunes, 17 de mayo de 2010

Adios Zapatero

Gracias , señor presidente, por cargar sobre nosotros el peso de la crisis. Por darnos la inmensa satisfacción de levantar el país con nuestro mísero sacrificio. Usted, igualmente, se ha bajado el sueldo, cosa que me parece estupendo pero podía hacer lo mismo con sus amiguitos de la realeza, esos que viven de nosotros, a los que ni siquiera hemos elegido.
Ya puestos podían pedirle algo a los bancos, que este año pasado, en plena crisis, han obtenido 17.000 millones de euros de beneficios, a costa, como siempre, del sufrimiento de la pequeña y mediana empresa. Este poder financiero, y esa patulea de sanguijuelas especuladoras que han inflado el país para enriquecerse, me temo que no van a aportar nada a la salida de la crisis. Eso si, que lo paguen los viejunos que se gastan el dinero en medicinas y no aportan nada al desarrollo del país.
Podía usted subirle la renta a los ricos o que pagaran lo justo por tener tantas propiedades y tantas casitas pero no, usted prefiere que paguen los de siempre. Usted sabrá.Nos vemos en la huelga.

lunes, 10 de mayo de 2010

Inventos infravalorados: Hoy, el clip

Aunque dicen las malas lenguas que sólo es un alambrillo doblado, lo cierto es que el clip sigue siendo hoy en día un objeto poco valorado, apartado del mundo donde la tecnología se nutre de chips y aparatos minúsculos de eficacia probada. Poco o nada se sabe del inventor del clic. La leyenda nos habla de un hombre que, sobrepasado por su invento y atormentado por su incapacidad para crear algo mejor, enloqueció y se quitó la vida arrojándose a un pantano vestido de gitana.
La genialidad del clip reside en su simplicidad que es además su mayor limitación. En aquellos días en que las administraciones y los oficinistas que habitan en ellas se veían sepultados de papeles esperando clasificación, apareció de repente el clip y fue poniendo un poco de orden en los papeles que inundaban sus mesas, como hojas nacidas de los árboles de la brutal burocracia. El clip ordenó y puso paz en aquel caos hasta que llegó su peor enemigo, la grapa, que ofrecía ese mismo orden pero sin opción a desenganche. Después de una convivencia pacífica entre ambos objetos la grapa ganó por puntos, más aún cuando provenía de una graciosa maquinita con aspecto de animalillo dentado. Los nostálgicos del clip aún reivindican su efectividad y bajo coste pero poco futuro existe ya en un mundo hipertecnológico donde hasta los retretes saben cuando tu pito ha dejado de orinar para echar a continuación el chorrillo de agua.

viernes, 7 de mayo de 2010

Tontacos cargados de poder

La clase política está muy desprestigiada. Cierto es que se lo han ganado a pulso porque las personas humanas que quieren acceder a la política a través de esas cosas llamadas urnas, una vez que descubren que sus ideales son imposibles y que nadie les ve, se dedican a enriquecerse y a olvidarse de aquella honestidad que les hacía supuestamente capacitados para representar al pueblo. Hoy leo en la prensa algunas de las frases de políticos célebres que me confirman que algo se tuerce en sus cabezas cuando ocupan sus amplios despachos de grandes ventanales.
Evo Morales, presidente de Bolivia, afirmó: “EL pollo tiene hormonas femeninas. Por eso cuando los hombres comen pollo tienen una desviación en su ser como hombres.”
EL Papa: “La distribución de condones en África no es una solución al Sida, más bien agrava el problema.”
Vladimir Putin: “Un auténtico hombre debe intentarlo siempre y una auténtica mujer siempre debe resistirse”
Berlusconi:”Una razón para invertir en Italia es que tenemos bellísimas secretarias...”
Y mi preferido, el gran tontaco Bush dijo dirigiéndose al presidente de Brasil: ¿Ustedes también tienen negros?”. Lo dejo ya porque la lista es interminable (Aznar necesitaría una página entera) no sin antes dejar otra perla metafísica y genial del ex presidente americano: “El futuro será mejor mañana”. Ahí queda eso.