miércoles, 8 de septiembre de 2010

El hombre más pequeño del mundo

El hombre más pequeño del mundo me dio una lección. Me lo encontré al doblar la esquina, como el que no quiere la cosa, y allí estaba, mirando a una pequeña lagartija que andaba por la pared. Confieso que, por un momento, yo también le miré a él como un ser inferior y como adivinando mis pensamientos, el hombre menudo me miró y me dijo: ¿Cómo te sientes? a lo que le contesté:”Bien”. Él dijo entonces:”Pues yo a veces me siento como una pulga y otras veces como un gigante”. Y lentamente me acercó su dedo índice y frunció el ceño. Luego movió el dedo para que hiciera algo. Yo entonces le cogí su ínfimo dedo y tiré de él. En ese momento se tiró un enorme cuesco que le hizo tambalearse. No pude evitar reírme y él movió su cabecilla y me dijo con voz sabia: “Un día sin reír es un día perdido, ya lo dijo Buñuel” y se fue calle abajo. Cuando se alejaba me dio la sensación de que se hacía más pequeño aún de lo que era y que en un momento desaparecía del todo, integrándose en el asfalto. El hombre más pequeño del mundo me dio una lección y yo, triste de mí, no pude más que avergonzarme y seguir adelante con mis taras y mis absurdos complejos de burgués ocioso con trabajo bien remunerado.

martes, 7 de septiembre de 2010

La ilusión y la medicación

La última peli del incombustible Woody Allen me dejó un mensaje claro , dentro del escepticismo feroz y el miedo a la edad que transmite: “La ilusión funciona mejor que la medicación” y aquel que se agarre a lo que sea con gana y fe, tendrá más posibilidades de tener una vida más sana mentalmente que aquel que sea consciente de la realidad y sus múltiples putadas. La ignorancia es la felicidad.
A poco se pueden agarrar los mineros chilenos que están sepultados en vida. Sobreviven gracias a la esperanza de salir pronto, a los mensajes de su familia, al clima artificial día/noche que la NASA les ha montado para que crean que allí, en aquella ratonera, el sol sale y se esconde como si estuvieran fuera. Así, mientras la depresión les persigue para devorarlos, tienen que agarrarse a lo que sea para aguantar la terrible situación.
Mientras, en España, los políticos dicen palabras necias y se preparan para seguir torturándonos con su verborrea sin fin. Ojalá los mineros salgan pronto y de paso metan a Aznar.

jueves, 26 de agosto de 2010

Veranos

Paradójicamente cuesta escribir más cuanto más tiempo tiene uno. Este verano no ha sido especialmente diferente.Todos los veranos hay tormentas, se ahogan niños y algún descerebrado mete fuego a un inocente bosque para que la adrenalina le ponga a cien. Todos los veranos esa familia, de padre perezoso y madre recia, visitan Torre del Mar una semana y a la siguiente se van a la parcela de la suegra, que ahora tiene artrosis.
En verano nuestros cerebros están en servicios mínimos y aunque haya más tiempo para todo, éste es como tiempo inútil, porque nuestros ojos sólo ven playa, bikinis y grandes vasos de gazpacho. Así que no se queje usted, amigo, si llega Septiembre cargado de trabajo, pero también de energía y buenos propósitos. Tiene los fascículos (siempre a coleccionar los dos primeros), tiene el fresquito (a veces) y tiene la duda de que lo que ha vivido y soportado (pareja, familia, niños) es la realidad o la realidad es esa oficina y esos madrugones de ojillos chinorris.
No se preocupe, la rutina lo pone todo en su sitio, y si por un momento creyó que la felicidad era aquello, piense que mucha felicidad seguida también es rutina y además es mentira. A vivir, sea el mes que sea, porque aunque no le guste la realidad, es el único sitio donde puede usted comerse una buena tortilla de patatas.

viernes, 16 de julio de 2010

La catarsis del balón

No sé si se habrán enterado de que España ganó el mundial. Y no lo hizo gracias a sus destrezas, habilidades y saber estar frente a una pelota, lo hizo porque un pulpo se comió el mejillón correcto. Tanto ha hecho este pulpo por nosotros que lo quieren comprar, y no para ponerlo a la gallega que sería lo más lógico, sino para darle una casita acuática donde pase el fin de sus días, que no son muchos. Esta empatía cefalópoda ha hecho descender el consumo del bicho al que hemos descubierto como un ser, aunque horroroso de aspecto y lleno de cerebros, con una sensibilidad semejante a la de cualquier escritor o filósofo patrio.
Pero el momento más impresionante y sin duda imborrable para los españoles de a pie, ha sido cuando Manolo Escobar, aún reinqueante de su delicada enfermedad, es manteado hasta casi perder la vida después de entonar su glorioso “Que viva España”, himno de la posguerra que resume en pocas palabras el ardor, la idiosincrasia y el fervor guerrero de estos héroes populares que han encumbrado el país ( en su vertiente pelotera) a lo más alto del Olimpo mundial.
España ha sufrido mientras el sueño de Kafka pues creía que era un Ser triunfador, eufórico, feliz y se despertó convertido en un escarabajo, es decir resacoso y lleno de parados.

domingo, 13 de junio de 2010

En 2012, a tomar por saco

Un científico americano, basándose en las variadas profecías que vaticinan el fin del mundo para el 2012, ha construido 20 bunkers por todo el planeta para salvar a parte de la Humanidad. Por el módico precio de 40.000 dólares usted puede ser el elegido para empezar una nueva civilización en un planeta devastado. Los niños pagan menos, 20.000 dólares, y las mascotas van gratis. Así que si usted es un cochino, entra de gorra en el salvamiento final.
Pero la sospecha recae sobre este Noé yanqui porque, si el mundo se acaba ¿Para qué quiere la criatura tanta pasta? No habrá nada que comprar y el dinero perderá su valor, con lo cual lo más probable es que ni él mismo se crea nada y que en realidad sea un granuja con gana de forrarse.
Después de semejante noticia soñé que el mundo se acababa realmente y que sólo quedábamos vivos las juventudes del PP y yo. Ellos me instaban a que me alistara en sus filas a cambio de latas de potaje Litoral y yo, ensimismado en mi izquierdismo, les decía que no y me iba al campo a comer haramagos radioactivos. Así pues, moría lentamente por una cuestión de principios y me preguntaba qué importan los principios si no puedes comer y el mundo está en ruinas.
Seguramente el mundo no se acabe en el 2012 y muy chungo sería que saliéramos por fin de la crisis y nos machacara un meteorito. Mientras tanto, este americano listillo está haciéndose de oro a expensas de desgraciados que no quieren extinguirse, que creen que viviendo en un bunker se acabarán sus penas cuando en realidad tendrán que enfrentarse a una convivencia post-nuclear de lo más irritante.

lunes, 31 de mayo de 2010

Inventos infravalorados. Hoy, el gotelé

Hay un antes y un después en el mundo del bricolaje y ese momento es la aparición del gotelé. Miles de paredes de hogares de clase media (la clase alta, al parecer prescindió de esta modalidad) sufrieron la pasión del gotelé. Marcando a una generación como antes lo hicieron el tapiz de caballos saltando en el agua y el muñeco que menea la cabeza en la parte trasera del coche, el gotelé se impuso por pura pereza, la que hizo que el pintor espurreara la pared en vez de pintarla como dios manda.
Sin embargo este tipo de pintura de pared tuvo su inventor, el francés Michel Gotelé, que ensimismado y aburrido de sí mismo y de su asquerosa vida burguesa, decidió llenar las paredes de su casa de goterones en vez de utilizar papel pintado o pintarlas a la manera de siempre. Son muchas personas las que hoy abominan del gotelé tildándolo de chapucero y agresivo y no son pocas las que se pincharon al acercarse a su rugosa textura.
Como todo lo que es moda pasa de moda, el gotelé dejó de interesar a los humanos y quedó como un invento no exento de cierto interés antropológico como en su día lo fueron los pantalones de campana y las chorreras en las camisas.

lunes, 24 de mayo de 2010

Curas


Cuando los curas se casen, se arrejunten o al menos mantengan relaciones, lo normal en su condición de humanos, dejaran de abusar de pobres criaturas ingenuas y acojonadas, como lo han estado haciendo desde hace mucho tiempo. Ya puestos, podían dejar que las monjas sean Papa (o en este caso Mama), dar ostias de chocolate (seguro que comulga más gente) y hacer la misa más amena (karaoke, tapas, ropas más fresquitas) para que no aburra hasta el mismísimo Dios bendito.
Pero sólo hay una cosa peor que un cura: un cura banquero. Ese montón de grajos de cuello blanco que aparecen estos días en las portadas de los periódicos. Después de llevar a Cajasur a la bancarrota, acaban fundiéndose, como queso mantecoso, con el banco de España, con Papá estado frotándose las manos. La austeridad, la humildad, la generosidad son virtudes difícilmente encontrables en seres banqueros, por lo que supongo que estos curas que hoy abdican habrán (o deberían haber tenido) largas y gloriosas noches de arrepentimiento carnal a base de látigos de púas envenenadas de soberbia. Atrás quedaron los tiempos en que Fray Langostino y sus consejeros cobraban jugosas dietas por asistir a conciertos o actos religiosos, a la Junta de Andalucia modificando la ley para que gran parte del consejo de administración fueran curas (subiendo su edad de jubilación a los 75 años), y al señor Castillejo retirado en uno de los palacetes del señor Gómez (Sandokan) fichado últimamente por la operación Malaya.
Y supongo que hay curas excelentes. Quizás aquellos que se entregan en cualquier parte del mundo (sobre todo en países donde más los necesitan) sin el chantaje del pecado, el dios vengador o la falsa esperanza de un paraíso cercano que borrará las penas que con resignación sufrieron en el planeta Tierra. Ellos, como yo mismo, sentirán, como mínimo, indiferencia ante estos curillas con los bolsillos llenos de calderilla que hoy dejaron de mangonear Cagasur.